‘’Los desafíos que aparecen sin avisar y reclaman una mirada nueva para poder seguir avanzando.’’
¿Qué es el Trauma?
El trauma es una experiencia profundamente dolorosa que puede dejar huellas duraderas en nuestra vida emocional y mental. Puede surgir de eventos únicos, como un accidente grave, una agresión física o sexual, o de situaciones prolongadas, como el abuso emocional o la negligencia. De la manera que sea, el trauma surge tras experimentar eventos que producen un gran impacto emocional en la vida de una persona. Cada persona reacciona de manera diferente al trauma, y lo que puede ser devastador para uno puede no afectar a otro de la misma manera.
El trauma es la huella que dejan estas experiencias en nuestra alma. Una huella que de no ser tratada puede llegar a infectarse produciendo en nosotros síntomas como la disociación, los problemas en el sueño, problemas en la piel, estar en un estado de alerta constante, la reexperimentación traumática… y un largo etc. Esto ocurre porque nuestro cuerpo necesita avisarnos, como en una herida física, de que nuestra alma tiene una infección que tiene que curarse.
¿Qué puedo hacer si siento que he vivido una experiencia traumática?
Mi forma de trabajo para ello en primer lugar es construir un buen vínculo de confianza, jamás me atrevería a ahondarme en tus heridas sin ello. Construir un espacio seguro para ti donde tú puedas sentirte escuchada y validada y donde tu puedas sentirte tratada con respeto y sin juicios.
Para poder integrar el trauma es necesario narrarlo, ponerlo en palabras dando forma a la experiencia traumática permitiendo pensar en ella.
Algunas de las herramientas que yo utilizo para trabajar el trauma son las visualizaciones, el EMDR, el trabajo del niño interior niñ@ interior, la caja de arena o material simbólico en general. De esta manera podremos integrar estas situaciones dolorosas para que dejen de mermar tu bienestar a día de hoy.