Conflictos relacionales

«Cuando los puentes se tambalean y necesitamos aprender a volver a encontrarnos.»

Problemas familiares

‘"Cuando las dinámicas familiares afectan a mi bienestar"

Cuando hablamos de familia, la idea que siempre viene a la cabeza es la que nos muestran en películas: momentos idílicos de compartir, momentos de cariño y de alegría… Pero la realidad es que todas las familias tienen su propio ‘’cajón de mierda’’ que no siempre se hace visible a ojos externos. 

Las relaciones entre los miembros de una familia en ocasiones se deterioran tras años y años de conflictos sin resolver, situaciones no habladas lo suficiente o por dinámicas familiares que azotan el bienestar de alguno de sus miembros. 

Estas dinámicas a veces llegan a enquistarse tanto que ni siquiera sabemos por qué reaccionamos de determinadas maneras con nuestros familiares; o por qué no consigo expresar lo que necesito; por qué no me apetece pasar tiempo con ellos; o puede llevarme a no establecer los límites necesarios con mis familiares. 

¿Y qué puedo hacer?

La dinámica familiar se refiere a todas las interacciones entre los miembros de una familia que se manifiestan en comportamientos, normas y valores que impregnan el día a día de una familia.

Puesto que crecemos y nos desarrollamos dentro de esta dinámica, esta es percibida como normal, cotidiana y casi incuestionable. La normalización de una dinámica que afecta a mi bienestar nos puede llevar a no identificar comportamientos dañinos y, por lo tanto, acallar de manera consciente o inconsciente lo que estos comportamientos generan en mí.

Desde la psicoterapia se trata de sacar a la luz estas dinámicas: tomar consciencia.  De esta manera, estamos dando voz a aquello que quizá ‘’siempre he percibido pero nunca me he cuestionado’’ y, en consecuencia, también damos a la persona el poder para actuar conforme a lo que se necesita.

Sin duda es uno de los trabajos más complicados dentro de la terapia puesto que conlleva cuestionar lo que siempre he visto como normal y pueden surgir emociones como la rabia o la tristeza, por lo que un buen acompañamiento en este proceso resulta crucial.